03/09/2026
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El concejal Esteban Lizaso habló sobre su relación dentro del bloque libertario, defendió la necesidad de debatir cada proyecto y desde Añelo, describió una realidad atravesada por las expectativas puestas en nuevas inversiones

 

— Esteban, para empezar, ¿qué es exactamente Vaca Muerta y qué lugar ocupa Añelo?

— “Primero vale aclarar que Vaca Muerta no es una ciudad, sino una gran región geológica donde se desarrolla buena parte de la actividad petrolera y de fracking. Abarca zonas de Neuquén, Mendoza y Río Negro. Añelo es uno de los centros neurálgicos porque está cerca de Neuquén capital y concentra

mucho movimiento operativo”.

 

— ¿El trabajo en Vaca Muerta es permanente o depende de la apertura de nuevos pozos?

— “Lo que más trabajo genera es la obra nueva: campamentos, perforación, instalaciones y conexiones. Cuando el pozo queda funcionando, baja mucho la cantidad de personal. Por eso no alcanza con decir ‘me voy a Vaca Muerta porque hay trabajo’: hay empleo, pero muchas veces se necesita capacitación o una especialidad concreta”.

 

— ¿Cómo es hoy el costo de vida en Añelo?

— “Es caro, sobre todo en vivienda y servicios. Una casa de dos dormitorios puede rondar los dos millones de pesos mensuales de alquiler, y la luz puede ir de quinientos mil a setecientos mil pesos por mes. La logística, las distancias y la falta de infraestructura encarecen todo”.

 

— Entonces, ¿conviene viajar a Añelo en busca de empleo?

— “Hay que tener cuidado con esa idea. Hoy se ve mucha gente llegando con un bolso, repartiendo currículums, pero no hay trabajo para todos. Añelo tiene una población estable pequeña y, alrededor de eso, se desarrollaron hoteles, viviendas y complejos para alquilar. Sin embargo, actualmente hay muchas unidades vacías. Cuando se anuncian nuevos pozos o grandes inversiones, la demanda laboral puede crecer mucho, pero eso no ocurre de manera automática ni permanente”.

 

— Mirando la economía nacional, ¿Vaca Muerta puede ser clave para el ingreso de divisas?

— “Creo que sí. A diferencia del campo, que tiene una cuestión estacional y depende mucho del clima, la actividad energética tiene una continuidad distinta. El petróleo y el gas pueden darle previsibilidad al ingreso de divisas. El Gobierno parece estar apostando fuerte a eso. Si entran dólares, se puede intentar aflojar un poco la economía, aumentar el consumo y sostener el equilibrio fiscal. La clave será hacerlo sin que se dispare la inflación”.

 

— ¿Es posible aumentar el consumo sin que suban los precios?

— “Es difícil. Si hay más demanda, los precios tienden a subir. Eso pasa con cualquier producto o servicio. Pero también es cierto que venimos de niveles de inflación muy altos y hoy una inflación cercana al dos por ciento mensual se siente de otra manera. Para el empresario, la estabilidad permite comparar precios, planificar y tomar decisiones. La inflación puede dar una ganancia aparente, pero desordena toda la economía”.

 

— Desde tu mirada política, ¿cómo ves el rumbo económico del Gobierno?

— “Para mí el rumbo es correcto. La Argentina tiene que dejar de gastar más de lo que gana. El déficit no se negocia porque, si una familia o un país gasta más de lo que ingresa, en algún momento eso explota. Después se puede discutir el cómo, la manera de aplicar el ajuste y cómo cuidar a quienes quedan en el medio. Pero el equilibrio fiscal es una base necesaria. El desafío político es convencer a ese sector del electorado que va y viene según cómo siente la economía en su bolsillo”.

 

— En el plano local, se habló de tu vínculo político con tu compañera de bloque. ¿Hay posibilidad de acercamiento?

— “Yo no me alejo ni de Denisa, ni de una idea política. Lo que no comparto es votar ‘no porque no’, simplemente porque algo lo propuso el otro. Si hay un proyecto, quiero discutirlo, entenderlo y ver si se puede mejorar. No me gusta que se use mi voto para otras cuestiones. Mi postura es buscar honestidad intelectual: pensar una sola cosa y sostenerla tanto detrás de cámara como cuando se prende la cámara”.

 

— Para cerrar, ¿cuál sería la síntesis de lo que estás viendo desde Añelo?

— “Vaca Muerta tiene un potencial enorme, pero no es una solución mágica ni inmediata. Hay trabajo cuando hay inversión, cuando se abren pozos y cuando se mueve la obra nueva. Añelo expresa esa oportunidad, pero también sus límites: el costo de vida alto, la necesidad de especialización y la espera de inversiones concretas. Si el desarrollo energético se consolida, puede ser muy importante para la Argentina. Pero hay que mirar la realidad completa, no solo el entusiasmo”.

Web Noticias Exaltación

 

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