06/03/2026
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Con un discurso que rondó entre lo local y lo provincial el intendente Diego Nanni encabezó los Festejos Patronales de Gaynor durante su primera presentación en público luego de lanzar la campaña para las legislativas de septiembre

 

El sol por momentos caluroso y un cielo limpio acompañaron los festejos más tradicionales de Exaltación de la Cruz, una multitud llegó desde temprano para acomodarse en un buen lugar y disfrutar de una jornada primaveral en pleno invierno.

 

La cercanía con las elecciones legislativas dieron como resultado que todo el arco político local se hiciera presente y en donde se dieron ciertas particularidades no usuales y que siempre quieren decir algo en un ámbito que no deja nada al azar, en donde todo tiene un significado y por supuesto, sus inevitables consecuencias.

 

En una invitación que puede interpretarse como un guiño a futuro, sorprendió en primer término que uno de los encargados de izar el pabellón nacional en la primera acción del acto formal y comienzo de los festejos fuera el concejal por Juntos, Patricio Diez. Quien fue invitado por el Oficialismo a cumplir un roll central y quien, aunque sigue siendo formalmente concejal de la Oposición, se encuentra alejado por voluntad propia de la puja y las campañas electorales.

 

Además de la presencia de parte del bloque Opositor compuesto por Denisa Verón, Silvia Sánchez y Raúl Sancho que ocuparon un lugar en el Palco Oficial, algo que no se veía hace tiempo, que denota la intensidad de las campañas que se vienen en Exaltación de la Cruz y que tuvo su pequeño capitulo cuando el jefe comunal se refirió en pleno discurso, a una chicana que habría sido vertida por alguno de los concejales del Frente de la Libertad Avanza.

 

También tuvo su pequeño momento risueño de la jornada, el reclamo hacia uno de los oradores no políticos, ni artísticos, ni funcionarios. Por una deuda de una vaquillona impaga y que seguramente el deudor debe estar esperando que “Que dios se la pague”, a una de las familias de productores más reconocidas de la localidad.

 

Y posiblemente lo menos popular del día fue el ingreso a Gaynor, que fue desviado por calles aledañas y que originó enojos, filas y esperas interminables de camionetas de gran porte, autos, remolques, que intentaban llegar a la fiesta y que dieron como resultado que se tome media hora o más, para poder estacionar. Lo mismo ocurrió para dejar la localidad al mediodía.

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